Es bien sabido que tu pupila se contrae con el viento, para que sople verde y lo esparza por el mundo sembrando mis ganas de ti. Yo sé de buena gana que tus besos aúllan cuando te mira la luna, que soy yo… que soy insomne y enorme y lobo… y me hago astro para competir con tus ojos…

La gravedad no existe en los planetas que no habitas.

Por tu nariz se deslizan mis dedos para señalar tu boca, corazón y tobogán, pincelando el contorno y comisura de tus labios a mil quinientos besos por segundo. Ahí estoy yo latiendo entre yemas, que mis escalofríos ya no son lo que eran… ahora se visten de gala y las cosquillas me abrazan de repente y de cerca. Mi aurícula derecha se inunda cuando estallo en tu dentro y se queda el silencio pensando que quiere que lo sigas llenando…


Lope Escauriza

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