UNA CARETA DE ESPUMA para tres sirenas

Hay mucha cuerda floja en los tablones del embarcadero, de ahí que me caiga en el puerto y me ahogue a ratos creyendo que puedo seguirte. Así suelen ser mis versos, húmedos y canallas. Siempre te vas sin mi, Sirena.

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Y tú

“Y es que no me da tiempo a nada… Y a nadie le doy tiempo”.

Me decías tan intruso… como sacado de un libro suizo o de un reloj de páginas rotas, hechas añicos. Y es que ahora no barres los días y tus felpudos y suelas no se pegan con fuerza a la tierra. Ahora vuelas cariño. No barres los días ni pasan las cosas saladas como las olas y los holas de última hora. Ahora estamos batiendo las alas, provocando huracanes a este lado del corazón, a este lado de las causas que se cuelgan de besos y lienzos en blanco… donde me pinto de futuro o de verde… vestidos transparentes son mis ojos y no llevo nada debajo…

Iremos a tus islas desiertas a devolver la arena de tus botas, construiremos un castillo y montículos en la panza para encarnar un mañana perfecto. Recorreremos las huellas y después soplaremos junto al viento para recorrer lo que quieras una y otra vez. Ya no se te caen los abrazos de leche y muerdes mi cuerpo con tus dedos… aquí te quedas… tus versos, tus besos y tú.


Lope Escauriza

Un sí siempre

No sabremos nunca el alcance de un sí, pero es largo y tendido, como la ropa mojada que gotea y huele a limpio y se seca y te la pones y te la quito… es bueno… sobre todo cuando unos se andan buscando durante más de mil y un años. Es un sí que se estira y se enrolla en tu lengua como esa espiral inagotable que tienen tus ganas y las mías… canas, polvos y vuelta a buscarte a través de los siglos… la comisura de tus labios me mira de reboca y no hay enlaces covalentes, ni convalecientes, ni metálicos,  ni gravedad… tan solo un intenso sabor a beso por cada abrazo al cuadrado. No sabes como me llenas por dentro, por centro y por fuera, en cada metro y segundo, de esos que pasan por donde no pasa ni el aire, eres mi andén de la suerte.

Matemáticamente hablando eres una dulce curva que vuelve loco a mi tacto, que vuelve loco a mi oído… un curva perfecta que suena con fuerza en mi caja, notas noctámbulas que buscan la belleza de un bemol colgado de un pentagrama… Eres una mirada de espejo de agua, una suave voz de color verde que me sabe a brisa fresca… cuanto te miro, me soplas la bruma.

Y es que unos se andan buscando para siempre y nunca empiezan ni acaban y es que resulta que… sin saberlo, ni comerlo, ni beberlo… resulta que sí…

que son

y punto.


Lope Escauriza

Canibalismo o el hambre de los labios

Empezamos a caerle bien al tiempo, lo noto, lo anoto en las pequeñas memorias que escupen pasado…

que apenas nos queda saliva…

¡Nos comemos al tiempo! se viste sabroso para que nos mordisqueemos a besos o nos besemos a mordiscos de labios de abajo o de arriba…

como viejitos sin dentadura…

para sentir bien lo que es un para siempre

de los largos.


Lope Escauriza

Burlas y karmas

Involucrarse entre tus piernas tiene mucho de planeta, con toda esa gravedad zampándose esta sopa de letras,

que uno no pude dejar de pensar en ti…

Respirarte muy hondo, eso quiero… que yo soy muy de ti y no del aire.

Recuerdo las risas, el picoteo y la burla, sácame la lengua que me la quedo… mírame a los ojos que me mareo… contigo estoy tranquilo… hay átomos en los labios que se quieren quedar pegados… hay cuatro o cinco corazones aquí dentro (me toco el pecho)…

porque uno solo,

no puede latir así.


Lope Escauriza

 

 

 

 

 

 

S

Palo de mesana

Me desubica pensar que no estás en los mapas, que tu calle de espuma desaparece de repente al tocar mi hebilla. Las playas se nublan… la resaca arrecia si no me caminas… orilla.

Soy un náufrago de parte y beso,

tan solo necesito un cachito de ti

[un para siempre]

para salir de esta isla.

Todo empezó una tarde de lluvia… la travesía se antojaba imposible, un viento de escándalo sopló mis velas y no hubo ni tiempo para pedirte un deseo. La zozobra, un zascandil, un puñado de cenizas que camina… zalamerías, alfeizar… harto de zetas sirena, me embriagué con la penúltima letra del abecedario.

Y Yo,

que creía que tan solo me quedaban los charcos,

voy y me pongo a navegar por tu risa…

Barlovento, palo mayor, jardines de popa y timón…

tu hemisferio,

allá por el sur,

me vuelve loco…


Lope Escauriza

Náufragos de trapo

Cuéntamelo otra vez, que se me encienden los ojos y me meto en tu boca, apago las pestañas y se arrancan las ganas de debajo de los meses. Me digo entre besos que mi lengua te inventa, será por lo de políglota, supongo… Luego se levanta el telón de los párpados y te palpo en la oscuridad de la sala, me pellizco, estoy mareado, te compruebo… un par de besos más, comisura de policía anti sueños… pero ratifico optimista que parece que has dejado de ser tan solo un después o una mañana. Ya era hora de un presente de esos… de esos que quieren quedarse.

Es lo que tienen las musas y las blusas… solía cantarle enfadado eso de que solo se dicen y nunca se quitan… píntame acrílico, por si tengo que irme con un trapo por vela, navegando por aguas manchadas de verde, veo tierra en tus hombros y una camiseta que retrocede como las olas cuando baja la marea.

Atrás algo se queda… me soplaba tu viento cuando apagabas estrellas… velas de lino zozobrando orillas, muchas tartas de año, tres años y medio de infinitos inciertos que acababan en poco… en aquellos tiempos de espuma y cañas con sueños, de terrazas metálicas que reflejaban

– como en un caleidoscopio –

tus ojos de gata.


Lope Escauriza

Wendy

Tiene mala pinta esa nube, se acerca la lluvia y un quizás, eso es lo peor… un quizás que no Peter Pan.

¡Cabeza hueca! Toma un par de arcoíris de trago para que aprendas a creer que hoy es tu día… a ver cuanto lo haces durar.

Quedarán los dos o tres te quieros de turno para recordar que es muy posible, déjame ser un poco negativo, que tiene gracias que no sucedas.

Hay una lengua,

un mordisco en los labios… en el de abajo que es tan Guaraní, tan de arriba como la Gran Vía, Vía láctea… y me imagino mil intentos sin querer de ser muchos – Estrella – tu ahí brillado y yo tan de gafas de sol.

Que te subo un beso, inspira, expira, voy a talarte las ramitas

Paloma.

Creía que los nidos se me daban muy mal y contigo picoteo y te respiro después de regalarte un par de espejos,

que me veo en tu risa.

Y vas tú y me dices que tal vez, que hay que joderse… Que puede que si.

Quiero un pedazo de cielo, ando yo recopilando canciones, con el sabor metálico de las cuerdas que te tocan, que sabes a cobre eléctrico, me salen callos en las yemas de los huevos, semicorcheas son tus ratos. Yo te canto.

Que me tenga cuidado el amor.

Lope Escauriza

Isla de Pascua

12:54 AM – Isla de Pascua –

Hay verdes y gatos pardos por doquier y un azul oscuro en la arena de playa…

allá – en el horizonte – el sol ya va camino del rosa…

Los claroscuros se colorean por esta tarde del mundo. Es una buena praxis hacerlo… que a veces me apago sinon. Me pregunto qué será… Será esta parte del mundo de lluvia y viento, será eso… sin duda… será esa parte del tiempo que no nos quiso. Será que mojas de lado como las gotas que bañan al viento… que caen como balas, cavan como palas… como ese pasado que parece que si… pero no. Gracias a mi obtusa capacidad para la ficción recuerdo con soltura el sol y tus ojos, la arena, la calma y un sofá verde de inmensas miras más allá de un ría de sustos.

Las inmensas cabezas de los Moais me miran con ojos blancos y no hay más que un abrigo de cintura ceñida, vaqueros apretados, chaqueta de punto verde, para taparnos del tiempo, ¡una hoguera de horas por favor! que quiero quemar el tiempo, a ver si te trae, a ver, que sé de buena gana que me quemas… Y yo camino por la cuerda floja del acantilado, es linda la tempestad si se anda pensativo… hay siete estatuas que – como yo – miran la mar… las únicas de toda la isla, parece que anhelan nadar.

Sigo caminando por el día y la costa… tan solo es un día, lo sé, pero luego será otro y otro más, y es que sin ti las horas hacen cola, cola que no se mueve ni pega, administración lenta, tienes buena letra, lo sé de mala tinta.

Ahora que ha llegado la noche me gusta teñirla de azul, azulón oscurocasinegro, pero azul, con sus pecas de estrellas recorriendo tu cuerpo… típica respuesta del que no quiere luna… que para lunares ya estás tú. Yo me arrepiento de a poco, como el que no atina un amor, qué mala puntería corazón, qué mala suerte de abril, qué mala suerte.

Lope Escauriza

Tiempos de contigo

Eres un buen hombre, me dijo. Así confirmé la realidad absoluta de un abandono en cuatro palabras, en un halago, en un requiebro. Y es que el adiós a veces no se va… y encima quiere quedarse y no puede y nos empeñamos en echarle a un lado como si las cosas o las dudas fueran más importantes… siempre queda colgando del techo un condicional cabreado matando a golpes a cualquier futuro, cada vez que pasa eso algún sueño se rompe.

Propongo un juramento (o mejor un brindis, que a veces son más sinceros):

Brindo solemnemente que jamás volveré a separarme ni un segundo, ni un centímetro de ti, jamás volveré a pasar hambre de besos con tu boca cerca (cercaré tu boca con una valla de besos, eso es), jamás concentraré más de una mueca por sonrisa ni perderé ese tiempo de contigo malhumorado por algo que no sea que no estés.

Y es que somos muy finitos como para tomarse a broma algo tan infinito como lo que siento por ti.

Lope Escauriza

Rendición incondicional a un pacto de pruebas

Será que somos un cómo sin hambre, un por qué afónico y un cuándo que no lo sabe.

Pero está claro que al frío le encanta que tejas los abrazos con alas porque te vas a veces…

Calefacción son tus ojos, faros de noche y tormenta, vino tinto con velas, una lista de Schindler, enchufes, cuadros, una viaja cámara de carrete, una planta que no sabía que era de plástico… poco más veo ya, son objetos en clave, partituras de carrerilla, por no pensarte de más…

y que más te cuento…

películas a medias, sándwich con mayonesa, microondas y un besito de lado y al aire… como que te necesito… Personas que se miran cuando ya no queda luna.

Me voy a dejar comer, las sombras y el muérdago muerden de mentira y verdad

y mastican…

haré la digestión un par de horas antes de anochecerte a besos, que los pantanos aprietan el alma,

salamandra…

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